En Eramet Eramine seguimos creciendo. Y ese crecimiento también implica evolucionar nuestra infraestructura para acompañar las necesidades de una compañía en desarrollo, hacer más eficiente nuestra forma de trabajar y generar mejores espacios para las personas que forman parte de ella.

Como parte de este proceso, iniciamos una nueva etapa mudando nuestras oficinas a San Lorenzo Chico. Un espacio pensado para acompañar la dinámica actual de nuestro equipo, facilitar la colaboración entre áreas y generar entornos más funcionales para el trabajo cotidiano.

Esta evolución también alcanza a nuestra operación en el Salar Centenario Ratones, donde continuamos realizando mejoras en los espacios de uso común del campamento, con especial atención al bienestar y la calidad de vida.

Entre las acciones realizadas en sitio se encuentran la reorganización y optimización del gimnasio y la renovación de la sala de recreación, ahora ubicada en un espacio más amplio y funcional. Estas mejoras buscan ofrecer mejores condiciones para el descanso, la actividad física y los momentos de encuentro fuera de la jornada laboral.

Cada una de estas iniciativas forma parte de una mirada integral sobre nuestro crecimiento: una evolución que no solo se refleja en nuestra operación, sino también en la infraestructura y en los entornos que acompañan diariamente a nuestro equipo.

A medida que Eramet Eramine crece, también evolucionan nuestros espacios y nuestra forma de trabajar, con el objetivo de construir una organización cada vez más eficiente y colaborativa.